Las termas públicas de la ciudad romana de Ilerda:
Xavier Payà i Mercé
Resumen:
Todavía en proceso de excavación, adelantamos una primera descripción e interpretación de los ámbitos descubiertos de un complejo termal de carácter público de la antigua ciudad romana de Ilerda (conuentus Caesaragustanus). Construido a finales del siglo I d.C, con una orientación este-oeste, está formado por una sucesión de cuatro ámbitos rectangulares dispuestos sobre un eje axial o lineal que implicarían un plan de circulación retrógrado. También disponía de un espacio abierto, en el centro del cual, se localiza una gran piscina relacionada con un área de ejercicios. La superficie excavada hasta el momento es de 950 m2, a la que tendrá que añadirse en un futuro inmediato, la ocupada por las estructuras que están apareciendo en un solar próximo, situado al sur.
Summary:
Although the dig is yet unfinished this article updates and explains the findings made of the public hot baths that were once part of the ancient Roman cyty of Ilerda (conuentus Caesaragustanus). Built at the end of the first century AD, the complex faces east-west and is composed of four rectangular rooms in axial or linear formation which suggests a single entry/exit structure. It also appears to have an open space in the centre of which there was a big pool which was most likely a part of the exercise area. So far the area excavated measures 950 m2 and will soon be extended to include, at its south end, a nearby site.
Bajo la dirección de la Sección de Arqueología Municipal, encargada de la gestión del patrimonio arqueológico de la ciudad de Lleida, estamos llevando a cabo trabajos de excavación en un solar urbano de 1200 m2, donde se ubicó parte de un complejo termal de época romana. Estos trabajos están directamente relacionados con la actividad constructiva, que con todas sus ventajas y desventajas, nos permiten actuar en el yacimiento urbano, provocando la realización de un gran número de intervenciones. Éstas, a su vez, están ofreciendo datos que obligan a nuevas interpretaciones (1) sobre una realidad urbana que se resistía a mostrarnos el papel que le atribuían las fuentes clásicas(2).
Las termas se localizan en el extremo noroeste de la antigua ciudad romana, muy cerca de donde suponemos se encontrarían las murallas de cierre y al lado de un importante eje viario, cuya prolongación extramuros, cruzaría la necrópolis descubierta el año 1926, bajo la actual estación del ferrocarril (3). Creemos que su emplazamiento también tiene una estrecha relación con la proximidad del antiguo cauce del río Noguerola al noroeste y el río Segre al este, lo que facilitaría tanto la captación de aguas como su evacuación
Su carácter urbano viene confirmado también por los abundantes restos localizados en sus alrededores y la documentación bajo el edificio termal de una fase constructiva anterior fechada en época de Augusto, cuando la ciudad obtiene el rango de municipium según se desprende de las emisiones numismáticas con la leyenda ( mun-Ilerda o Minicipi-Ilerda).
En la actualidad, en una excavación situada al sur y a escasos metros de distancia, aparecen restos constructivos que tendrán que añadirse a la planta del complejo termal, resultando entonces un espacio que puede alcanzar los 2000 m2 de superficie. Al mismo tiempo, se están documentando, mejor conservados, los niveles anteriores, demostrando que la construcción de las termas significó un importante cambio en la ocupación desarrollada en el lugar hasta ese momento.
Durante la segunda mitad del siglo I d.C o quizás el último cuarto (4), se construyó un edificio termal siguiendo una orientación este-oeste, formado por una sucesión de cuatro espacios rectangulares ( A1-apodyterium, F2/3-frigidarium, T4-tepidarium y C5-caldarium), construidos sobre un eje axial o lineal que implicaría una circulación de sentido retrógrado. Al sur de este rectángulo de 37 metros de largo se ubicó la natatio, relacionada probablemente con un espacio abierto utilizado como palestra. En el extremo noroeste de los cierres del edificio central están apareciendo restos de una habitación cuadrangular con hypocaustum, que podría interpretarse como una sudatio directamente comunicada con el frigidarium.
Todos los indicios arqueológicos nos llevan a considerar que en época islámica (madina Larida siglos IX -XII) parte de estos baños todavía estaban en funcionamiento, ya que no hemos localizado ninguna construcción doméstica sobre el emplazamiento del complejo, tan frecuentes en los alrededores. Ésto parece indicar que el lugar mantuvo una funcionalidad pública estrechamente ligada a la reutilización de las termas. Quizá estemos ante los baños que la documentación medieval (1171-1208) cita y sitúa en el barrio de Magdalena cerca de la iglesia de Santa Maria Magdalena (5).
En un momento todavía por concretar se produciría la extracción sistemática de los bloques de arenisca que formaban las cimentaciones del edificio. Una vez realizado este intenso trabajo de reciclaje de los materiales constructivos, creemos que se producirían acciones puntuales como la compartimentación de la natatio en depósitos durante el siglo XIII o la reutilización de los pavimentos del frigidarium como suelo de habitaciones privadas de la ciudad medieval. Todas estas circunstancias han provocado que a lo largo de veinte siglos la deposición arqueológica sea muy reducida y que el nivel de la calle circundante sea prácticamente igual al de circulación de las termas en época romana.
Vamos a describir detalladamente todos los ámbitos de las termas documentados teniendo en cuenta que algunas de las interpretaciones pueden estar sujetas a cambios, motivados por la continuación de los trabajos en la misma excavación todavía no finalizada, o enriquecidas por los restos constructivos que están apareciendo en este momento en la excavación contigua.
A1-Apodyterium
La mayor de las estancias excavadas hasta el momento se localiza en el extremo suroeste (fig. 1, A1). Su estado de conservación no permite hacer grandes hipótesis sobre su funcionalidad. Los rebajes del espacio interior han hecho desaparecer el pavimento y el saqueo de sus muros sólo ha respetado algunos bloques de arenisca y fragmentos de mortero encofrado, que por su nulo valor como material reciclable no fueron extraídos.
La cimentación esta construida mediante un aparejo mixto que combina los grandes sillares rectangulares de piedra arenisca (1x 0´5x 0´5 mts) con tramos de encofrado rellenado de opus caementicium. Esta obra se materializa mediante una zapata de 80 centímetros de anchura sobre la que se apoya otro cuerpo de 60 centímetros, representativo con toda seguridad de la anchura que presentaron los muros de su alzado. La envergadura y solidez de las cimentaciones es sin duda un claro indicio de la monumentalidad y dimensiones de este ámbito.
Se trata de un rectángulo con una planta descubierta de 125 m2 dividido en dos espacios separados por una línea de construcción donde se situan cuatro cimentaciones independientes. La primera está formada por un relleno de planta cuadrangular de opus caementicium que se une a la zapata del muro de cierre este. La segunda y tercera conservan dos hiladas de grandes bloques de arenisca encajados dentro de una zanja excavada en las arcillas. La cuarta, a diferencia de la primera, está construida con bloques de arenisca pero igualmente unida a los muros de cierre del edificio, concretamente al oeste, que es al mismo tiempo el que delimita por el este el frigidarium. Hemos podido comprobar que existe una distancia regular de 1´5 metros entre los cuatro basamentos, lo que nos lleva a pensar en la existencia de columnas equidistantes entre ellas, que se apoyarían sobre las cimentaciones documentadas, configurando un pórtico interior. Al norte de esta línea de columnas, y a 2´9 metros de distancia, se encuentra el muro de cierre norte que se une al cierre este y oeste del apodyterium configurando un espacio de 10´20 metros de anchura. Cabe señalar que la disposición de estas columnas se encuentran exactamente sobre el mismo eje lineal utilizado para la delimitación y construcción del cierre sur de todo el complejo termal, del cual partirán las dos prolongaciones absidales.
La presencia de este eje lineal evidencia un alto grado de planificación que se materializa con la construcción simultánea de todas las cimentaciones, como se desprende del hecho que todas ellas estén ligadas mediante la disposición de bloques cruzados.
Al sur del pórtico interior, el muro de cierre este del apodyterium, que es al mismo tiempo el de cierre oeste del frigidarium, realiza un retranqueo de 1 metro, delimitando un espacio de 9´2 metros de anchura. No es posible establecer su longitud total, de la que hemos documentado 6 metros, ya que se extiende en dirección sur hasta el límite de excavación. Adosado a la cara interna de la cimentación, se construyó un espacio cuadrangular delimitado por tres paredes de mampostería con una profundidad interior de 1´5 metros, de funcionalidad desconocida pero estrechamente ligada a los usos realizados en este gran espacio rectangular.
La intensa extracción de materiales y la documentación parcial de su superficie dificultan la interpretación de este edificio. No obstante parece evidente que estamos ante un gran ámbito adosado al frigidarium, con el cual tiene una estrecha relación constructiva y funcional, ya que el pavimento de opus sectile de éste se dispone siguiendo la planta y el retranqueo del cierre que divide ambos espacios, donde creemos se localizaría una puerta de comunicación.
Las interpretaciones pueden ser variadas pero nos inclinamos a pensar que estamos ante el apodyterium de las termas, sin descartar que su monumentalidad constructiva sea reflejo de otros usos como podría ser el de basílica thermarum o palestra cubierta.
F2-F3 Frigidarium
Sin duda se trata del mejor conservado de todos los espacios. Los cierres, como en todo el conjunto han desparecido por completo, pero la solidez de sus pavimentos interiores, reutilizados hasta el siglo XV, ha facilitado su conservación, permitiendo establecer con gran detalle el funcionamiento de este ámbito.
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El frigidarium estaba compuesto por dos espacios de diferente funcionalidad pero constructivamente unidos. El primero se encuentra desplazado hacia el sur respecto al segundo y tiene una superficie de 5´3 metros de longitud por 4´5 metros de anchura, configurando un corredor o vestíbulo de planta rectangular donde se encontrarían las puertas de acceso y salida al exterior y comunicación con el apodyterium ( fig. 1, F2)
El segundo espacio está compuesto por un superficie de 11´2 de longitud por 9´10 de anchura con una prolongación absidal en el extremo sureste de 3´1 metros de diámetro (fig. 1, F3).
. Ambos espacios están pavimentados por una sólida preparación de mortero de cal y fragmentos de cerámica de 15 cm. de grosor dispuestos sobre una base de cantos rodados inclinados. Esta superficie sirvió para disponer el acabado final, formado por placas de mármol de color blanco (opus sectile) rectangulares (30x60 y 20x40 cm.) y cuadradas (40x40 cm.) , algunas de las cuales se han conservado intactas en el vestíbulo del frigidarium F2 y otras que pueden ser restituidas gracias a las improntas dejadas en el mortero de preparación.
Uno de los elementos mejor conservados corresponde a la piscina de inmersión del frigidarium, que se encuentra adosada a su cierre oeste. Su emplazamiento permite la circulación alrededor de sus tres lados, facilitando la comunicación entre el vestíbulo (F2) y la estancia central (F3), y entre está y la sudatio (6), situada en el ángulo noroeste del complejo.
La piscina tiene un espacio interior de 3´10 metros de anchura por 3´50 metros de longitud y 1 metro de profundidad. Su construcción se caracteriza por unos muros de cierre que combinan los bloques de arenisca con el encofrado de opus caementicium. Estas paredes fueron revestidas por una capa de cenizas como aislante hidráulico sobre la que se añadió un rebozado de opus signinum, con el material latericio muy triturado que sirvió de preparación y facilitó el agarre a una tercera capa, del mismo material, pero de composición menos fina y 15 cm. de grosor. Finalmente se revistieron las paredes con placas de mármol que por alguna razón fueron extraídas y en algunos puntos cubiertas por otros dos revestimientos que corresponden a una reparación de la piscina. En este segundo momento el acabado de la paredes se realizará con el característico opus signimun hidráulico de tonalidad rojiza con alta composición en latericio pulverizado, rematando, con este mismo material, las esquinas y la unión entre el pavimento de la piscina y las paredes, mediante un bocel de sección cuadrangular. El pavimento interior esta realizado con un mortero de alto contenido en cal mezclado con ceniza y fragmentos de cerámica que presenta un acabado o alisado que le confiere una homogeneidad de tonalidad grisácea.
Gracias a un pequeño fragmento perteneciente al último peldaño de las escaleras, podemos decir que el acceso a la piscina se realizaría mediante tres escalones situados en su lado este, partiendo del suelo de opus sectile del frigidarium. Todavía en proceso de excavación está apareciendo detrás del muro de cierre norte de la piscina una canalización de desagüe y una estructura de planta cuadrada que podría corresponder a un pozo para la obtención del agua desde la capa freática. A pesar del mal estado de conservación, creemos que cubriendo estos servicios existiría, delante del cierre norte de la piscina, un espacio pavimentado perteneciente al mismo frigidarium y delimitado por la prolongación de su muro de cierre norte. Desde aquí, y sin salir del complejo termal, se accedería directamente a la estancia cuadrada con hypocaustum, perteneciente a un espacio de calor seco para la sudoración (sudatio). No obstante queremos dejar constancia que la interpretación de una comunicación directa entre los dos ámbitos por el lado norte de la piscina puede estar sujeta a grandes cambios una vez hayan finalizado los trabajos de excavación en este sector.
La prolongación absidal presenta un pavimento radicalmente diferente al del resto de la estancia. De opus caementicium (40 cm. de grosor), mezclado con un alto porcentaje de cenizas sobre una base de cantos rodados y delimitado por placas de mármol clavadas verticalmente en la preparación del opus sectile del frigidarium, nos indica sin lugar a dudas la existencia de un elemento relacionado con la utilización del agua. La solidez y tratamiento del pavimento, así como el pequeño muro revestido con las placas de mármol que delimitaría el espacio interior del ábside, parece indicar la existencia de un labrum donde se realizarían baños de aspersión completados en la piscina de inmersión anteriormente detallada.
T4- Tepidarium
Siguiendo la sucesión de ámbitos en dirección este se encuentra el primero de los ámbitos con hypocaustum de la termas. Cabe decir que no conserva ninguno de sus cierres y que la suspensura ha desaparecido por completo. Otras intrusiones y recortes medievales modificaran en gran medida la planta original de su area.
La cimentación del cierre sur de esta estancia rectangular, de 9 metros de longitud (5´5 excavados) por 5´5 metros de anchura, estaba formada por un muro de grandes sillares de arenisca de 1 metro de longitud que se unía a las prolongaciones absidales del caldarium y el frigidarium, configurando una cimentación corrida de gran solidez.
El area del hypocaustum está formada por un suelo de mortero de cal y piedras con poco material latericio (opus signinum) dispuesto sobre una base de cantos rodados inclinados. El sistema de pilae utilizado atípico, pero no único en este tipo de estructuras (DEGMOBONT 1984,105), esta formado por prísmas obtenidos de la talla en cuatro partes de un tambor cilíndrico de arenisca local. A pesar del alto grado de descomposición en que se encuentran, alguna de ellas conserva la superficie de apoyatura intacta, estableciendo una altura de 1´05 metros.
Hemos observado que el sistema de pilae mantiene una distribución modulada que permitiría la disposición de ladrillos bipedales (6). La columnas, con grandes variaciones, tienen una superficie de apoyo que oscila entre los 20 y 25 cm. y están separadas entre ellas 35 y 40 cm. De estas proporciones resultan nueve pilae de anchura documentadas en excavación y quince de longitud (once de las cuales ya han sido documentadas).
Hasta el momento no tenemos ningún indicio sobre la localización del praefurnium que abastecía al hypocaustum del tepidarium, ya que el area no presenta ninguna inclinación o desnivel que pueda indicarnos su ubicación. La destrucción del muro de cierre oeste de división entre el caldarium y el tepidarium tampoco nos permite reconocer, hasta el momento, los pasos de calor y, por tanto, la posibilidad de que este espacio estuviese calentado con la combustión de los praefurnia de la habitación contigua.
Al no conservarse restos de las partes altas de la habitación no es posible tampoco determinar el sistema de tubulatura de las paredes por donde circularía la calefacción o evacuarían los humos del hypocaustum. Hay que destacar que durante los trabajos realizados no se ha recuperado ningún fragmento perteneciente a los materiales cerámicos utilizados para la conducción del calor a través de las paredes (tubuli,tegulae mammatae) lo cual puede indicarnos la ausencia de calefacción en las paredes del complejo.
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C5- Caldarium
El siguiente ámbito documentado, situado al este del tepidarium, presenta una planta rectangular de 7´10 metros de anchura y una longitud, que a la espera de finalizar las excavaciones, creemos que será la misma que presentan los espacios adyacentes F3 y T4 de 9 metros. Su extremo sur dispone de una prolongación absidal de 3´90 metros de diámetro interior repitiendo el esquema constructivo que habíamos observado en el frigidarium (F3).
El area del hypocaustum presenta las mismas características que la del tepidarium. El sistema de pilae estaba compuesto por 12 columnas de ancho y 15 de largo con una disposición que permite también la restitución de una cubierta con piezas bipedales ( 60x60x6 cm.). A diferencia del ámbito anterior, las pilae de arenisca se combinan con otras de ladrillos bessales ( 20x20x5 cm.) unidos con arcilla.
Un corredor de 2 metros, delimitado por dos paredes de bloques de arenisca apoyados sobre el area del hypocaustum, nos permite suponer la existencia de un canal de entrada del calor producido desde un praefurnium situado detrás del muro de cierre este del caldarium (fig. 1, P8). La presencia de grandes pilares de arenisca alrededor de las paredes del canal permiten suponer también la existencia de una estructura pesada que se beneficiaría de la proximidad del calor y que podría corresponder a una de las piscinas (alveus) (fig. 1, AL-9). En un momento que no podemos concretar, el canal de entrada del calor fue tapiado, implicando un cambio en la localización del praefurnium. Otros indicios de reparaciones se observan sobre el area del hypocaustum con la construcción de nuevas pilae. Intervenciones que esperamos concretar con mayor detalle al descubrir el cierre noroeste del caldarium y la zona de servicios dispuesta detrás de este muro.
El pavimento del hypocaustum está formado por dos zonas bien diferenciadas. La primera ocupa todo el espacio rectangular del caldarium y se entrega hasta el muro de cierre sur que forma el eje constructivo de todo el complejo. Al sur de este eje se encuentra el pavimento del ábside que es idéntico al primero. Desgraciadamente la construcción de un canal sobre el area suelo ha borrado la impronta de las pilae que debieron sustentar un pequeña piscina situada en este espacio.
Por lo que respecta al tratamiento que recibirían los pavimentos interiores de los dos espacios calefactados dispuestos sobre las piezas bipedales, hay que destacar la recuperación, en los niveles de destrucción del caldarium, de diversos fragmentos de opus tesellatum. Ésta compuesto por grandes teselas de mármol (1´6 x 1´6 cm) de color negro y blanco organizadas en dos bandas paralelas unidas por una capa de mortero de 15 cm de grosor con improntas en la parte inferior, que parecen indicar su ubicación sobre los sistemas de suspensurae de los hipocausta.
S6- Sudatio
Queremos avanzar la identificación de este espacio dejando constancia de los cambios a que puede estar sometida su interpretación, ya que queda por descubrir la mayor parte de su superficie interior. Localizado en el extremo noroeste de la excavación, se documenta un espacio cuadrangular de 4´8 x 4´8 metros delimitado por grandes muros de bloques rectangulares de arenisca. Presenta una superficie pavimentada de opus signinum de 5 centímetros de grosor dispuesto sobre una base de grandes bloques. Sobre este suelo están apareciendo diversos pilares de arenisca que corresponden sin lugar a dudas a las pilae de un hypocaustum. Estamos delante de otro espacio con calefacción que ha perdido todo indicio de la suspensura. Por su ubicación y planta, así como por el hecho de haber identificado ya la mayor parte de estancias que configuraban el circuito termal propio de un edificio de estas características, podemos decir con bastante certeza que seguramente estamos ante una habitación destinada al calor seco, cercana al frigidarium y al apodyterium, construida contenporaneamente al primer proyecto de las termas, pero fuera de su eje lineal, donde se disponen los cuatro ámbitos anteriormente descritos.
Creemos que su ubicación y relación con el resto de estancias no responde a un modelo muy difundido, lo que puede aportarnos en un futuro interesantes apreciaciones sobre la datación del complejo (7).
Cabe destacar la presencia de un muro de cierre localizado en el límite noroeste (vid. figura 1 M-10) de la excavación que parece ser el cierre del complejo dentro del cual empiezan a documentarse algunos servicios.
N7-Natatio
Hemos identificado parcialmente una amplia zona abierta situada detrás de los cierres absidales del caldarium y el frigidarium. Este espacio, documentando en el extremo sureste, se encuentra muy afectado por construcciones posteriores pero conserva todavía restos de un pavimento de mortero de cal y grandes fragmentos de cerámica y mármol dispuestos sobre una preparación de cantos rodados. Es interesante constatar que se entrega a los ábsides a una cota idéntica al nivel de circulación observado en el interior del complejo termal.
El elemento mas significativo de este espacio lo compone una gran piscina de 11´30 metros de longitud y 1 metro de profundidad, de la cual no hemos podido documentar su anchura por encontrarse en el límite de excavación. Sus muros de cierre están construidos mediante un encofrado relleno de mortero de cal y cantos rodados contra un recorte realizado en las arcillas. Una vez fraguado el mortero, la cara sur seria revestida mediante losas de arenisca dispuestas verticalmente. Éstas, a su vez, se cubrirían con una fina capa de mortero mezclado con un alto porcentaje de cenizas, sobre la cual se añadiría finalmente el característico revestimiento de opus signinum con alta composición en latericio pulverizado, que formaría un bocel de sección cilíndrica dispuesto en las esquinas y el suelo. El pavimento de esta piscina estaría formado por una capa de opus signinum con un alto porcentaje de cal y superficie alisada que le confiere un característico color grisáceo.
Este espacio es uno de los elementos mejor conservados de todo el complejo, pudiendo observar el acabado perimetral de su lado norte, formado por un escalón de opus caementicium revestido con algún tipo de material no conservado, y el del lado oeste, compuesto por grandes losas de arenisca, recubiertas por el mismo aislante hidráulico de cenizas localizado en las paredes de la piscina. Estos acabados nos indica su funcionalidad como piscina (natatio), quizás relacionada con un área destinada a la práctica de la natación y otros ejercicios físicos equiparable al de una palestra.
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Éstos son hasta el momento todos los elementos identificables de las termas públicas de la ciudad romana de Ilerda. Su planta corresponde a un modelo ampliamente difundido en centros urbanos menores o ciudades que tienen otros centros termales. Su esquema de construcción lineal, caracterizado por la sucesión de cuerpos rectangulares con ábsides y bañeras interiores y un esquema de circulación retrogrado, fue uno de los primeros de época imperial aplicados en Hispania a partir de la segunda mitad del siglo I d.C (MAGALLÓN, M.A. et all. 1995 fig. 4 p. 181, FERNANDEZ OCHOA, C 1995, p.17). A pesar del carácter provisional de las interpretaciones y dataciones aportadas en esta comunicación, sujetas a cambios una vez hayan finalizado los trabajos de excavación y inventario de los materiales, podemos decir que la construcción del complejo termal de la ciudad de Ilerda se inscribirse dentro de este periodo cronológico y responde, con algunas variantes, a un modelo constructivo ampliamente difundido (REBUFFAT,R. 1991, pp 7-8).
Cabe destacar también los abundantes materiales de construcción recuperados, como placas de mármol decoradas y molduras, vidrios pertenecientes a ventanas circulares y un importante conjunto de material latericio, el estudio detallado de los cuales nos va ha permitir concretar el acabado original de las termas
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INSERTAR LAS FIGURAS 1 (restitución) y 2 (fotografía)
Notas a pie de página:
(1) Un primer intento de síntesis, recopilación y interpretación de todas las evidencias arqueológicas se realizó en el año 1996 (Payà et all. "Evolució espacial i cronològica de l´antiga ciutat d´Ilerda" a Revista d´Arqueologia de Ponent , núm. 6. Lleida 1996, 119-149).
(2) vid. PÉREZ 1996, 148-153.
(3) vid. A. Pérez, "Los hallazgos de la zona de enterramientos en torno a la estación de ferrocarril de Lleida", a Revista d´arqueologia de Ponent, núm.2, Lleida 1992, 199-216.
(4)- La ausencia de materiales del siglo II d.C en los rellenos de las zanjas de cimentación y la datación de los niveles anteriores en la primera mitad del siglo I d.C, parecen indicar que estamos ante un edificio público construido entre el 50-100 d.C. Cabe señalar el carácter aproximativo de estas dataciones que esperamos concretar con mayor precisión al finalizar los trabajos de excavación e inventario de los materiales.
(5)- Dos citas notariales del año 1171 y 1208 recogen la presencia de propiedades cercanas a unos baños que podrían pertenecer a los documentados en la actual calle Remolins.
ACL, Llibre Vert, fol. 187v-188r. datado el año 1171 "Affrontat autem ipsum casallum quod vobis dono ex una parte in carriera de villa et que tendit ad maçel et de alia in flumine Siccoris et de occidente in dono Iordani Carnicer et ab oriente in loco nostro que iam fuerunt balnei..." publicado por F. Castillón "El maestro de coro de la Seu Vella de Lleida" a Ilerda, núm. XLVII, p.294-373. Texto 10 p. 313-314.
ACL, Llibre Vert, fol.239v-240 r. datado el año 1208 "duas domos contiguas in Ylerda in parrochia Sancte Marie Magdalene propre balnea" . Inédito. Transcripción de Noemí Riudor.
(6)- Parece posible adoptarse un patrón latericio que responda a una cubierta de grandes ladrillos de 60 x 60 cm., ya que la distancia entre el punto central de cada pila y su consecutiva se aproxima a los 60 centímetros.
(7) Creemos interesante profundizar en este sentido las apreciaciones funcionales y cronológicas realizadas por Paola Bargellini en termas de tipo "pompeyano" de Pompeya y Herculano, donde los ambientes destinados a la sudoración parecen estar relacionados con el frigidarium y la palestra y no, como prescribe Vitruvio (De arch., 5,10), con el tepidarium. (vid. páginas 122-128. P. Bargellini, "Le terme centrali di pompei", en "Actes de la table ronde Les Thermes Romains" , C.E.F.R. 142, Roma 1991. p.115-128.
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Bibliografía:
DEGBOMONT, J.M., 1984: Hypocaustes. Le chauffage par hypocauste dans l´habitat privé, Lieja.
FERNANDEZ OCHOA, C (Dir.), 1995: Las termas romanas de Campo Valdés, en Astures (Guía de la exposición), Gijón.
MAGALLÓN M.A., Mínguez J.A, ROUX D., SILLIÈRES P. 1995, "Labitolosa (La puebla de Castro, Huesca) Informe de la campaña de excavación realizada en 1992" en Caesaragusta 71, Zaragoza 1995, 93-145.
BARGELINI P., "Le terme centrali di pompei" en "Actes de la table ronde Les Thermes Romains" , C.E.F.R. 142, Roma 1991,115-128.
PAYÀ,X.; GIL,I; LORIENTE, A.; LAFUENTE, A.; MORÁN, M. 1996, "Evolució espacial i cronològica de l´antiga ciutat d´Ilerda" en Revista d´arqueologia de Ponent, núm. 6. Lleida 1996,119-149.
PÉREZ, A.1992, "Los hallazgos de la zona de enterramientos en torno a la estación de ferrocarril de Lleida" en Revista d´arqueologia de Ponent, núm.2. Lleida 1992, 199-216.
PÉREZ, A.1996, "La ciutat d´Ilerda, de la conquesta romana al Baix Imperi (s. II a.C-V d.C) en Revista Fonaments núm. 9. Barcelona 1996, 145-201.
REBUFFAT,R. "Vocabulaire thermal. Documents sur le bain romain" en Actes de la table ronde Les Thermes Romains" , C.E.F.R. 142, Roma 1991, 1-34.
JAVIER PAYÀ Y MERCÈ
Arqueólogo de la Sección de Arqueología del Ayuntamiento de Lleida.